Y como jugando, la semana pasada ha sido un revoltijo de revelaciones, puyazos, dimes y diretes, y demás infamias de nuestros politicirqueros y nuestros grandísimos representantes de la criollada. Por un lado, tenemos a Thays y a su desafortunado comentario sobre la comida peruana. El resultado: una ola de jóvenes twitteros gritando enardecidos -con los dedos y a unísono- frente a tremendo sacrilegio. Y no solo eso: también nuestros columnistas más punteros le dedicaron sus líneas al escritor. Por un lado, Beto Ortiz afirmó que Thays era probablemente mejor publicista que periodista, mientras que Cecilia Blume se quejaba de la agigantada atención que recibía tan trivial comentario, al mismo tiempo que los casos de tráfico sexual con menores eran ignorados -incluso cuando la cifra va creciendo a ritmo de relámpago.
Pero ahí no termina la cosa. En el otro rincón del cuadrilátero tenemos a la cadena norteamericana, Univisión, destacando una peculiar declaración de Alan García sobre su posición frente al indulto de Alberto Fujimori. Al grano: García aceptó haberle ofrecido a Humala indultar a Fujimori, apenas se iniciara el nuevo gobierno. El plan era que ambos salieran con sus sonricitas hipocritonas, y soltaran un discurso de amor, paz y humanidad, capaz de sustentar la decisión de dejar libre a uno de los peores genocidas de nuestra historia. Afortunadamente, Humala -que ha demostrado ser ningún santo digno de ninguna devoción- no le prestó la importancia del caso. Pero la bomba ya estaba plantada, y los asesores de García no tuvieron otra que dar un manotazo de ahogado: "García dice que no dijo lo que dijo". Dimes y diretes se entremezclan en la fallida -y poco original- técnica del teléfono malogrado para explicar los hechos o al menos, intentar desmentirlos. Por supuesto, no funcionó.
Y aún hay más. En medio del ring, presentamos a la cereza del pastel de esta semana: nuestro queridísimo gobierno ha comenzado a debatir la propuesta de añadir un feriado más a nuestro pomposo calendario. ¿Cuál? Pues el aniversario de la derrota del terrorismo. Es decir, un día festivo para celebrar que en el Perú se asesinaron a 60 mil personas -pero, bueno, al menos ganamos ¿no?.
En mi opinión, si la bancada fujimorista pudiera, incluso diría que el mes en que fuera colocada dicha fecha, debería considerarse -en contraste con el morado de octubre- el mes naranja. Terrible.
Por otro lado, -y esta es la buena noticia de hoy- Anonymous hackeó varias cuentas del gobierno y ha dejado colgados documentos oficiales y secretos de nuestra cúpula de poder. Para acceder solo basta buscar en twitter la cuenta de estos guerrilleros 2.0, y dar con el tuit ganador. Una pena que la mayoría de los documentos sean solo números telefónicos, y documentos oficiales sobre los días de vacaciones a cobrar de los funcionarios públicos. Es decir, un cúmulo de papelitos scaneados y ppts sin mucho qué decir, tal y como pasaba con wikileaks. Pero no les quitemos crédito a estos guerreros de la red: el golpe ha sido bajo y ha dejado en evidencia a la mísera seguridad que tiene nuestro departamento de inteligencia. ¿Buena noticia? Pues, depende del ángulo en que se le mire.
Y ese es el panorama social y político de nuestro país. ¿Esperanzador? No, no lo creo. Pero al menos, ahí vamos.
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